Mi padre tenía que decidir si comprarme las botas de Cristiano o pagar la luz
Según la IFAD, Haití es el país más pobre de América Latina y el Caribe. Violencia callejera, pandillas, graves crisis humanitarias y un terremoto terrible en 2010 que dejó 200.000 muertos y que todavía colea. Un trágico escenario en el que el fútbol se ha hecho un hueco en las últimas semanas. Una forma de evasión (como lo ha sido siempre el fútbol para sus aficionados a lo largo de la historia) que ha llevado a todo el país a vibrar por su selección. En ella, Frantzdy Pierrot (Cap-Haïtien, 1995) ha sido una de sus cabezas visibles.
Referente en lo ofensivo, el corpulento delantero atiende a SPORT para analizar la participación de Haití en el pasado Mundial, sus humildes orígenes y cómo llegó hasta la élite del fútbol. Ahora, después de finalizar su cesión en Turquía y de tener que volver al AEK de Atenas, apunta a una salida para buscar una nueva experiencia. Tiene ofertas y le gusta España.
Pregunta: Han pasado ya unas semanas desde que terminó el Mundial. Cuando echas la vista atrás y piensas en todo lo que viviste, ¿qué sensaciones te deja?
Respuesta: La verdad es que me siento muy bien. Estoy feliz y honrado de haber podido disputar esa competición con mi país. También me hace muy feliz ver lo orgullosa que está la gente de Haití y los haitianos repartidos por todo el mundo, porque sienten que los representamos de la manera adecuada. Además, esto es un proceso que va paso a paso. Hicimos un buen torneo; podría haber sido mejor, pero, personalmente, estoy muy contento de haber formado parte de este camino.
P: Dijiste que vuestro objetivo era hacer sentir orgulloso al pueblo haitiano. ¿Crees que lo habéis conseguido?
R: Sí, sin duda. De hecho, después del Mundial viajé a Haití para visitar el país. Fue increíble ver lo feliz que estaba la gente simplemente por verme. No todos los integrantes de la selección pudieron ir, pero yo sí tuve la oportunidad de visitar mi ciudad natal, donde nací. Ver la bienvenida que me dio todo el mundo supone una motivación extra para seguir haciendo grandes cosas tanto con la selección como por nuestra gente. La población está muy orgullosa y nos ha transmitido el honor que siente por haber representado al país en el mayor escenario posible. Además, hemos proyectado una imagen positiva de Haití. Al estar allí pude sentirlo de primera mano.
Después del Mundial viajé a Haití para visitar el país. Fue increíble ver lo feliz que estaba la gente simplemente por verme
P: Hubo críticas a la decisión de la FIFA de ampliar el Mundial e incluir a más selecciones, como Haití, Cabo Verde o Curazao.
R: Creo que fue algo positivo porque hay talento en todas partes. Muchas veces la gente no sabe realmente el nivel que tienen los países más pequeños. Durante el Mundial hubo muchas personas sorprendidas porque no esperaban que Haití, Cabo Verde u otras selecciones fueran capaces de competir de tú a tú con las grandes potencias. Eso demuestra que esos países también han progresado con el paso de los años, aunque mucha gente no haya tenido ocasión de vernos jugar antes.
También demuestra que nuestra clasificación para el Mundial no fue sencilla y que realmente merecíamos estar allí. Una cosa es que el torneo se amplíe, pero otra muy distinta es conseguir clasificarse. Nosotros tuvimos que enfrentarnos a selecciones como Costa Rica o Honduras, equipos con mucha experiencia y acostumbrados a disputar este tipo de competiciones. Tuvimos mala suerte en un par de partidos, pero estoy convencido de que la próxima vez será diferente.
P: ¿Cómo crees que está evolucionando el fútbol haitiano?
R: Está progresando muchísimo con el paso de los años. La selección femenina ya ha disputado el Mundial en un par de ocasiones. Si no me equivoco, la selección sub-17 también va a jugar un Mundial, y la sub-20 ya lo ha hecho anteriormente. Se puede ver que todo está avanzando y que cada vez somos mejores. Además, esto no va a detenerse porque habrá más jugadores de ascendencia haitiana que viven en Europa y en otros países y que decidirán representar a Haití. Esa es precisamente una de las razones por las que uno de mis objetivos es descubrir talento dentro del país. Por eso he creado una fundación, cuya finalidad es dar visibilidad a esos jóvenes con talento, ofrecerles oportunidades y crear un camino para que puedan llegar a Europa.
P: ¿Qué crees que supondrá este Mundial para la próxima generación?
R: Será una motivación enorme. Además, hemos puesto el listón muy alto para el país porque antes muchos niños soñaban simplemente con jugar una competición internacional, mientras que ahora saben que pueden aspirar a disputar la competición más importante del mundo, que es el Mundial. Sé que muchísimos niños están motivados. Todo el país también lo está y quiere proporcionar a los jugadores el apoyo y los recursos que necesitan para rendir sobre el terreno de juego. Han visto la imagen tan positiva que ha proyectado el país y el orgullo y la felicidad que ha sentido toda la población. Durante nuestros partidos todo se detenía. No había violencia. Todo el mundo estaba viendo los encuentros. Poder ver a Haití en un Mundial después de 52 años fue algo muy especial.
P: En una entrevista con la FIFA contaste que, cuando eras niño, jugabas descalzo con balones hechos de bolsas de plástico, trapos o incluso naranjas. ¿Llegaste a imaginar alguna vez que acabarías jugando un Mundial?
R: No, nunca lo imaginé. Pero nunca dejé de soñar. Siempre pensé que todo era posible si teníamos una oportunidad y si uno se lo proponía de verdad. Evidentemente, fue un esfuerzo colectivo. Todo un país estaba detrás de ello. Pero venir de donde vengo y poder jugar un Mundial es algo que significa muchísimo para mí y también para Haití, porque todos hemos pasado por esa realidad. Yo crecí allí, vi muchas cosas y viví muchas experiencias. Realmente empecé desde abajo. Haber llegado hasta donde estoy hoy y haber jugado un Mundial era lo único que me faltaba en mi carrera, porque con mis clubes ya había disputado las competiciones más importantes.
P: ¿Qué significa para ti representar a un país que ha atravesado tantos momentos difíciles, más allá del fútbol?
R: Lo significa todo. Es mucho más que fútbol, porque el fútbol puede cambiar muchas cosas. Este Mundial fue un ejemplo de ello. Incluso personas de otros países apoyaban a Haití por la historia que hay detrás del país. Cuando jugábamos contra otras selecciones, mucha gente quería que nos fuera bien. Eso demuestra que la gente entiende lo mucho que esto significa para nosotros. El país realmente necesitaba algo así por todo lo que estaba ocurriendo allí. Todo el mundo estaba feliz. No ocurría nada negativo en el país. Como dije antes, yo mismo fui a visitarlo después y todo estaba tranquilo. No había ningún problema. Creo que, si tienen la oportunidad, la gente debería visitar Haití, porque es un país precioso.

Pierrot, durante el pasado Mundial / EFE
P: Hablas a menudo de tu familia. ¿Quién ha tenido la mayor influencia en tu carrera?
R: Sin duda, mi padre. Fue la primera persona que hizo enormes sacrificios para que yo pudiera jugar al fútbol. Cuando nos mudamos a Estados Unidos no fue nada fácil. Él era el único que trabajaba para mantener a toda la familia, a todos mis hermanos. Además, las botas que yo quería no eran precisamente baratas. Siempre quería las botas de Cristiano Ronaldo. Él tenía que hacer sacrificios y decidir si pagaba la factura de la luz o me compraba esas botas. Cuando eres niño no te cuentan esas cosas. Pero él hizo todos esos sacrificios, creyó en mí, trabajó muchísimo para llevarme a Estados Unidos y darme la educación que tengo hoy. Sin duda fue una parte fundamental de mi camino. También uno de mis entrenadores en la academia tuvo una gran influencia. Siempre estaba ahí para darme consejos sobre cómo debía jugar y se quedaba conmigo después de los entrenamientos para hacer trabajo extra de definición y aspectos técnicos. Ha habido muchas personas que han influido mucho en mi vida y en mi carrera, pero mi padre ocupa claramente el primer lugar.
Ha habido muchas personas que han influido mucho en mi vida y en mi carrera, pero mi padre ocupa claramente el primer lugar
P: Hemos hablado del fútbol haitiano. Ahora pasemos al fútbol de clubes. Has jugado en Estados Unidos, Bélgica, Israel, Grecia y Turquía. ¿En qué país crees que más has evolucionado como delantero?
R: Sinceramente, en todos. En cada país al que he ido he aprendido algo diferente y he trabajado con entrenadores distintos. Si un entrenador no detectaba algún aspecto que debía mejorar, el siguiente entrenador sí podía verlo y ayudarme en otra faceta. Todos los clubes por los que he pasado me han aportado algo diferente. Además, siento que he ido progresando y mejorando año tras año.
P: Tu camino hasta el fútbol profesional ha sido diferente al de muchos jugadores. ¿Hubo algún momento en el que pensaras que quizá no podrías ganarte la vida con el fútbol?
R: Para mí siempre fue una pasión. Nunca se trató de pensar: “Tengo que vivir del fútbol”. Era más bien una necesidad interior. Era mi pasión, mi objetivo y mi sueño. Además, me sentía tranquilo porque terminé mis estudios. Sabía que, si el fútbol no salía bien, tendría otra opción a la que recurrir. Pero también estaba convencido de que, con mi ética de trabajo y mi dedicación, conseguiría hacer algo importante en el fútbol. Eso me daría la oportunidad de ayudar a mi familia, a mi padre y a mi madre. Incluso todo lo que estoy haciendo ahora en Haití no podría hacerlo sin el fútbol. No podría apoyar a mis padres ni a mi familia de la manera en que lo hago. Sabía que, si seguía trabajando, el fútbol acabaría mejorando mi vida y también la de mi familia.
P: Cuando te fuiste a Estados Unidos, ¿pensabas más en ayudar a tu familia o en seguir tu pasión?
R: Cuando vienes de Haití no piensas: “Voy a ser futbolista profesional”. Simplemente juegas al fútbol. Cuando me fui a Estados Unidos, lo primero que me dijeron mis padres fue que lo más importante era la educación. Podía practicar deporte para mantenerme activo, pero el motivo principal por el que viajé allí fue estudiar. Mis padres siempre insistieron mucho en que debía terminar mis estudios y llegar a la universidad, porque en el fútbol puede pasar cualquier cosa. Al mismo tiempo, estar en un país con tantas oportunidades me permitió probar distintos deportes. Jugué al baloncesto, al fútbol americano y también al fútbol.
P: ¿Cómo describirías al Frantzdy Pierrot futbolista de hoy?
R: Soy un jugador con mucha experiencia. También soy un futbolista muy físico y capaz de hacer muchas cosas sobre el campo. Soy un delantero que puede moverse mucho, pero que también resulta muy peligroso dentro del área. Puedo aportar muchas cosas. Todo depende del sistema de juego y de lo que necesite el equipo. Si tengo que bajar a recibir el balón, jugar al primer toque o atacar los espacios a la espalda de la defensa, puedo hacerlo. Mi juego tiene muchos registros. Al final depende de lo que busque cada equipo y del sistema que utilice.
Cuando vienes de Haití no piensas: ‘Voy a ser futbolista profesional’
P: Se está diciendo que este puede ser un verano muy importante para tu carrera. ¿Cómo estás viviendo este periodo? ¿Cómo afrontas todos esos rumores?
R: Sí, es verdad que hay mucha gente llamando y también hay ofertas. Pero ahora mismo mi principal objetivo es seguir trabajando y mantenerme en forma. Para mí lo importante es encontrar un club que realmente me quiera. Estoy dispuesto a ir a muchos sitios, pero todo tiene que tener sentido para mi carrera, especialmente después de haber disputado un Mundial. Estoy preparado para lo que venga. Al mismo tiempo, sigo teniendo contrato con mi club.
P: Has dicho que la posibilidad de jugar en España te resulta muy atractiva. ¿Qué es lo que más te llama la atención de LaLiga?
R: Es una de las mejores ligas del mundo. Todo futbolista quiere jugar allí. Además, tienes la posibilidad de enfrentarte a equipos como el Real Madrid o el Barcelona. Incluso el resto de los clubes compiten en Europa y cuentan con jugadores de muchísimo nivel. Creo que es una liga en la que podría encajar muy bien y desarrollar una buena carrera. Estoy preparado y, si algún equipo español está interesado en mí o quiere incorporarme, creo que sería una buena oportunidad. También he jugado en competición europea contra un equipo español y pude comprobar cómo juegan. Me gusta su estilo y, en general, todo lo relacionado con la liga. Veremos qué sucede, pero desde luego estaría abierto a jugar en España.
P: Para terminar, dentro de diez años, ¿cómo te gustaría que la gente recordara a Frantzdy Pierrot? ¿Por sus goles o por todo lo que ha conseguido para el fútbol haitiano?
R: Me gustaría que me recordaran en su conjunto, como persona y por mi carácter, además de por lo que he conseguido con mis clubes y con la selección. Creo que, si no se une todo, es imposible comprender realmente mi carrera o mi vida. Si la gente reúne todas esas piezas, las diferentes etapas y experiencias, podrá entender mucho mejor quién fue realmente Frantzdy Pierrot como futbolista.