Olise, el extremo de los 140 millones de euros
Michael Olise está en boca de todos. Una atención mediática merecida, pero que le ha llegado un tanto tarde teniendo en cuenta su calidad. Lo que hace en el Bayern lo exhibía ya en la Premier League con la camiseta del Crystal Palace, pero, lógicamente, no tenía el mismo escaparate.
Sea como fuere, el internacional francés brilla con luz propia en una delantera plagada de superestrellas como Harry Kane, Luis Díaz o Serge Gnabry. Lo hace semana tras semana y sus cifras reflejan lo que es: uno de los mejores futbolistas del planeta. En total, ya suma 19 goles y 29 asistencias esta temporada, por lo que reducirlas únicamente a “dobles dígitos” sería un insulto. La campaña pasada, la de “adaptación”, la cerró con 20 goles y 23 asistencias.

Michael Olise del Bayern Munich celebra la victoria ante el Real Madrid / EFE/ANNA SZILAGYI
Bajo las órdenes de Vincent Kompany, el francés ha logrado mejorar todo lo bueno que mostraba en Selhurst Park y, mejor rodeado, su aportación en los metros finales ha explotado. Este crecimiento deportivo, además de abrirle la puerta de la selección (estará en el Mundial 2026), ha tenido reflejo inmediato en el mercado. Los 65 millones de euros en los que ‘Transfermarkt’ lo tasaba cuando aterrizó en Múnich han quedado ya como una simple anécdota.
Mucho más que 140 millones de euros
Hoy, según la misma plataforma, su valor asciende a 140 millones, una cifra que lo sitúa entre los futbolistas más revalorizados de la temporada. Pero en el Bayern tienen claro que ni siquiera esa cantidad se acerca a lo que representa Olise para el proyecto. De hecho, en el club bávaro tienen claro que vale mucho más y no contemplan su salida ni por 200 millones de euros.
Karl-Heinz Rummenigge fue tajante al ser preguntado por esa posibilidad: “No hay precio que nos haga titubear”, aseguró a ‘T-online’. Una frase rotunda que conecta directamente con una vieja decisión de club, tomada en 2009, cuando el Chelsea llamó a la puerta por Franck Ribéry, que el exfutbolista alemán explicó con detalle.
“En 2009 recibimos una oferta increíble del Chelsea por Franck Ribéry. En ese momento, habría sido un nuevo récord mundial de traspaso. Fui con esa oferta a nuestro entonces director financiero, Karl Hopfner, y a Uli Hoeneß. Lo discutimos durante dos horas, intentando decidir qué hacer con ella. Ese día tomamos una decisión fundamental: que, en el futuro, nunca venderíamos a un jugador que nos hiciera falta en el campo”, recordó en el mismo medio.
La norma sigue vigente
La norma no escrita sigue vigente. Y Olise, hoy, entra de lleno en esa categoría. Para el Bayern es una pieza estratégica, un jugador diferencial, competitivo y uno de los grandes nombres sobre los que construir el presente y el futuro en el Allianz.
Gol, último pases, desequilibrio, visión de juego, velocidad y zancada. Kompany cuenta con un futbolista total que, además, cuenta con una técnica privilegiada. Olise tiene una personalidad peculiar, un poco reservada y que puede llegar a sorprender, pero también un futbolista como la copa de un pino. Y el Bayern lo quiere para muchísimos años.