Sois el mejor grupo que entrenaré en toda mi vida
Cesc Fàbregas cerró la temporada del Como con un discurso que ya forma parte de la historia reciente del club italiano. Aún sobre el césped y antes de entrar en la intimidad del vestuario, el técnico catalán reunió a sus jugadores para poner palabras a una campaña impresionante y que llevará al Como, por primera vez, a la Champions League.
El último ‘corrillo’ del curso no tuvo nada de táctica ni pizarra. Simplemente fueron palabras nacidas del corazón. Cesc quiso agradecer el esfuerzo de una plantilla que creyó hasta el final y que convirtió una ilusión en una realidad inolvidable.

El entrenador del Como, Cesc Fabregas , durante un partido de la Serie A. / MATTEO BAZZI / EFE
“Un segundo. Este es el último ‘corrillo’ de la temporada. Os dije el día antes del Parma que, si ganábamos dos partidos, estábamos en la Champions League. Siempre he tenido este sentimiento, pero esto es gracias a vosotros. Gracias a todos. Hemos intentado daros soluciones para lograrlo, pero sois el motivo de que todo esto sea tan bonito. Os lo agradeceré toda la vida. Probablemente sois el mejor grupo que entrenaré en toda mi vida. No tengo ninguna duda. Disfrutad las vacaciones, haced una buena fiesta porque os lo merecéis todo. ¿Y qué vamos a hacer el año que viene? ¡Champions!”, espetó el entrenador ante la euforia de sus jugadores.
Las palabras resumen el vínculo que Cesc ha construido con sus futbolistas. Habló desde la gratitud y desde todo lo que hay detrás: el compromiso diario y la confianza compartida. El premio para su Como es mayúsculo: la Champions League, aunque quizá sea aún más grande el cómo la ha alcanzado.
En apenas unos años, el Como ha dejado de ser un equipo que soñaba con alcanzar la élite del fútbol italiano para demostrar que tiene mucho que decir en ella. Y Cesc tiene mucha culpa. Su manera de entender el fútbol y su propuesta han calado en un vestuario que va a muerte con él. Las ganas de empezar el curso que viene son totales.
La cuarta plaza, con 71 puntos en 38 jornadas, es solo otro escalón más en su aventura. No el destino final. ¿Hasta dónde puede llegar el Como de Cesc? Seguramente, ni él mismo lo sabe. Lo que está claro es que, haciendo las cosas de esta manera, puede llegar mucho más lejos.