Bellingham corona a la nueva joya del ‘football’ y de Iraola: “Todos disfrutamos viéndolo”
La exiguavictoria de Inglaterra sobre Nueva Zelanda (1-0) en el penúltimo amistoso previo al Mundial dejó una gran noticia: Rio Ngumoha (Havering, 2008).
Es curioso. El ‘banco de pruebas‘ que improvisó Thomas Tuchel -por primera vez desde 2004 Inglaterra utilizó 22 jugadores diferentes en un mismo partido- ‘coronó’ a un futbolista que, salvo lesión, no disputará la Copa del Mundo.
El extremo del Liverpool, que sustituyó a Ollie Watkins en el 46′, se convirtió, con 17 años y 281 días, en el quinto debutante más joven en la historia de los ‘three lions’. Sólo le superan Theo Walcott (17 años y 75 días), Wayne Rooney (17 años y 111 días), Jude Bellingham (17 años y 136 días) y James Prinsep (17 años y 252 días).
No sólo eso. El debutante número 1.300 con Inglaterra brilló con luz propia. Fue el jugador que más regates completó (3) y que más duelos ganó (6). No es de extrañar, por tanto, que se llevara el ‘MVP’. “¿Debería Rio Ngumoha haber estado en la plantilla del Mundial?”, se preguntaba, incluso, la ‘BBC’.
El descaro de Ngumoha, que jugó tirado a la derecha, le dio otro ‘aire‘ a los ‘three lions’: no paró de encarar. Un estreno que sorprendió al mismísimo Jude Bellingham, encargado de entregarle al atacante del ‘Pool’ la ‘gorra‘ con la que se obsequia a cada debutante.
“Enhorabuena por tu increíble debut. Todos nosotros disfrutamos viéndolo y, obviamente, vas a tener un futuro brillante en tu club y esperemos que con nosotros también. Es un placer dártelo porque sé que vendrán muchas más. Felicidades”, aseguró el madridista.
“Gracias a todos. Estoy feliz, sin palabras. Sólo quiero dar las gracias. Seguimos”, respondió Ngumoha, mucho más atrevido dentro que fuera del terreno de juego.
Los estrenos son lo suyo. En agosto, en su debut en Premier con el Liverpool, contra el Newcastle (2-3) terminó marcando el gol de la victoria en el minuto 100.
La competencia con Gakpo, Salah, Wirtz… le perjudicó. Aun así, anotó dos goles y repartió una asistencia en los 952 minutos que tuvo a las órdenes de Arne Slot. Andoni Iraola tiene motivos para ‘frotarse las manos’: el futuro le pertenece.