Mi padre se puso muy feliz al saber que entrenaría el club de su tierra
Carlos Carvalhal (Braga, 1965), exentrenador del Celta, el Braga o el Olympiacos, reconocía en una conversación previa con SPORT que su próximo destino sería un lugar que le motivase. No sería un destino al que aferrarse por la pura dinámica de seguir en los banquillos. Desde esta semana, Carvalhal es técnico del Futebol Clube Famalicão, que, además, cumple con otro de los requisitos que buscaba el preparador: estar cerca de los suyos. Un club que la temporada pasada se quedó a las puertas de clasificarse para competiciones europeas en Portugal.
En junio de 2018, el club de la localidad, perteneciente al distrito de Braga, decidió dar entrada al grupo inversor Quantum Pacific Group, dirigido por Idan Ofer, quien en su momento poseía el 32 % de las acciones del Atlético de Madrid (ahora detenta el 25 %). Este movimiento formó parte de una oleada de adquisiciones en Portugal, un país que se ha convertido en un mercado atractivo para inversores de todo tipo. El Famalicão había llegado a competir en categorías regionales, pero el nuevo impulso económico no solo le permitió ascender, sino también consolidarse en la zona noble de la Primeira Liga.
Una rápida negociación
Con más de 25 años de experiencia en los banquillos, Carvalhal prosigue su hoja de ruta en el fútbol portugués, donde se ha convertido en un entrenador para todo, especialmente en el Braga, con el que conquistó la Taça de Portugal y alcanzó los cuartos de final de la UEFA Europa League. Su nombre siempre ha sido sinónimo de autoridad en su tierra. La histórica final de Copa con el Leixões a principios de los 2000, el ascenso a la máxima categoría con otro club histórico como el Vitória de Setúbal o la mejor campaña de la historia del Rio Ave en la temporada 2019/20 hacen de él un hombre de proyecto.
Precisamente, la llegada de Carlos Carvalhal supone un reencuentro con Miguel Ribeiro, presidente de la SAD del FC Famalicão, y André Vilas Boas, director deportivo del club, con quienes ya coincidió durante su etapa en el Rio Ave. De hecho, el técnico bracarense confesó una anécdota durante su rueda de prensa de presentación: “¿Lo puedo contar, André? André [Vilas Boas] me llamó. Tenía una llamada suya y hacía mucho tiempo que no hablábamos. ‘Oye, André, no me digas que me estás llamando porque Hugo Oliveira ha sido traspasado y quieres que vaya’. Lo decía en broma; pensé que me llamaba por algún jugador, pero acepté de inmediato”.
La salida de Hugo Oliveira rumbo al Estrasburgo no fue fácil para el Famalicão, como el propio Ribeiro confesó: “Menos mal que renovó, porque si no se habría marchado libre. En segundo lugar, me sorprendió, pero todo lo que implica una cláusula de rescisión tiene ese efecto sorpresa. No hubo ninguna negociación y el ejercicio de esa cláusula tiene esa particularidad. Creo que el entrenador tuvo más tiempo con el Estrasburgo que nosotros; nosotros solo tuvimos que indicar el IBAN y recibir el pago”.
Con Carvalhal, la entidad recupera la estabilidad. El acuerdo se presentó como un win-win entre el entrenador y su nuevo club. “En primer lugar, estuve un año sin entrenar por decisión propia. Lo hacemos con cierta regularidad, cada cuatro años. Por el bien de nuestra salud mental“, dijo Carvalhal, recuperando la misma idea que ya había trasladado en su conversación con este diario, donde también confesaba la situación de su padre, quien también estuvo presente en su discurso cuando fichó por el Famalicao.
“Mi padre tiene demencia, por desgracia, y es de Famalicão; la mitad de mi sangre es de Famalicão. Nació en Brufe y todavía tenemos aquí familia, primos de mi padre. Pasé mucho tiempo durante mi infancia aquí, en Famalicão, visitando a los hermanos de mi padre y también a mis primos, y me hizo muchísima ilusión cuando pude decirle a mi padre que venía para aquí. ‘¿Vas a Famalicão?’. Se puso muy contento“, explicó un entrenador para el que la parte humana siempre ha sido fundamental.
“Después del Swansea estuvimos un año sin trabajar por decisión propia. Volvimos y creo que hicimos un trabajo con ideas nuevas, renovados. Tenía ganas de trabajar; tengo muchas ganas de trabajar. Estar en Sport TV nos obligó a analizar las tendencias de distintos entrenadores. Estuvimos comentando partidos de la Champions y del Mundial para entender lo que hacían los equipos desde el punto de vista táctico y estructural“, explicó un técnico que pudo regresar a España. Hubo negociaciones con el Almería, pero finalmente la opción que prosperó fue la del Famalicão, donde buscará impulsar el crecimiento del club y potenciar el talento joven, una de las señas de identidad de la entidad en los últimos años.