Xavier Valle, el doctor catalán y ex del Barça que ha ganado la Champions asiática
Él no fue a ganar la Champions asiática pero, mira, si cae, cae. Estupendo. Un auténtico placer. Él no viajó para ser campeón de (casi) todo, pero lo cierto es que su equipo, el Al-Ahli Saudí, acaba de proclamarse, a lo grande, campeón de la ‘orejona’ de Asia, después de vencer (1-0) en la finalísima al Machida Zalvia de Japón, en la prórroga, en el minuto 96, con gol del saudí Firas Al-Buraikan, en un repleto estadio King Abdullah, de Yeda.
El doctor Xavier Valle (Granada,1971), durante 20 años en el FCBarcelona (“fue una maravillosa etapa en la que aprendí muchísimo y me divertí más”), con estancias y amplia experiencia en las Ligas japonesa y turca, acaba de proclamarse campeonísimo de Asia con el equipo cuyo director técnico es portugués (Rui Pedro), su entrenador alemán (Matthias Jaissle) y sus estrellas son un portero senegalés (Edouard Mendy), un delantero argelino (Riyad Mahrez) y un comodín y goleador brasileño (Wenderson Galeno).
Bien es verdad que, en el fútbol de Arabia Saudí, todo es así, un conglomerado de múltiples nacionalidades. Se preguntarán cómo es que el doctor Valle ha aterrizado en Yeda, bueno, solo por tres semanas, aunque va y viene. Y la respuesta es muy sencilla. El Instituto Catalán de Traumatología y Medicina del Deporte (ICATME), dirigido por el doctor José Luis Doreste (oro olímpico en la clase Finn de Seúl-1988) y donde hay otros prestigiosos médicos deportivos como Xavier Mir o Ángel Charte, salvadores, entre otros, de pilotos, ayuda a todo tipo de instituciones, clubs, federaciones de multitud de países, “con el fin de aportar experiencia en el diagnóstico y recuperación de lesiones de alta complejidad”.
La presencia del doctor Valle en Yeda forma parte de un convenio de colaboración del Instituto Catalán de Traumatología y Medicina Deportiva (ICATME), de Barcelona, con el Al-Ahli saudí.
Verán, Valle, que ha llegado, incluso, a programar el ramadán de sus futbolistas y de todo tipo de deportistas de élite en Yeda, está convencido de que Arabia Saudí, que organizará el Mundial de 2034, después del de España-2030, se convertirá, llegada aquella fecha, en una buena selección. “Tienen medios, por descontado, organización, ilusión, pasión y, sobre todo, muchas ganas de aprender”, cuenta Valle, en charla desde el museo del Al-Ahli, donde le han sacado la copa para que se haga una foto.
“Portugueses, alemanes, argelinos, senegaleses, brasileños, españoles o ingleses, como el cuadro de fisios dejado por el anterior Director Técnico británico, forman parte del inmenso cuadro de profesionales que estamos en Yeda para ayudarles a crecer”, continúa explicando Valle, que, en cuartos de finales, provocó la admiración del cuadro médico del Al-Ahli al lograr que un suplente con problemas en la cadera derecha pudiese saltar al campo y protagonizar un gran partido. “Nada, trucos que uno aprendió en el Barça”.

Los jugadores del Al-Ahli saudí celebran su victoria en la Champions asiática. / ABDEL GHANI BASHIR / AFP
“Cuando llegas aquí, seas Matthias Jaissle, el entrenador, seas Riyad Mahrez o un médico catalán, de lo primero que te das cuenta es de que todos los que te acogen tienen unas ganas locas de aprender”, sigue explicando Valle. “Saben mucho, saben de todo, pero quieren saber de fútbol. Y no hablo, o no hablo solo, de los trucos del fútbol, no, no, sino de su organización, desarrollo y crecimiento”.
Por eso, en Yeda, en el Al-Ahli, en el Al-Hilal, en el Al Nasser, en el Al Ittihad o en el Al Shabab, por citar algunos de los clubes, todo el mundo vive con los ojos y la mente muy abiertos para aprender. “No solo miman sus equipos profesionales, también miman sobremanera las academias de las que, poco a poco, irán saliendo futbolistas suyos”, sigue contando el doctor campeón.
“Y, en ese sentido, tanto el entrenador como las estrellas extranjeras del equipo como cualquier otro profesional que se instala en Yeda, sabe que deberá ser desprendido, generoso, con sus conocimientos para, además de ejercer su profesión de la mejor manera posible, instruir a la gente de la casa”.
“Tienen muchos medios, pasión por el fútbol, buena organización y, sobre todo, unas ganas tremendas de aprender para desarrollar el fútbol al más alto nivel. La fuerza que les da el Mundial-2034 les permitirá crecer de forma espectacular”
“Cuando uno tiene medios y, sobre todo, ganas de aprender, resulta un placer estar rodeado de gente que valora tu trabajo en la medida de lo que les puedes ayudar más, casi, que en lo que aportas en el día a día”, cuenta Valle, que está a punto de regresar a su consulta en el Institut Dexeus Quirón, de Barcelona.
“No deja de ser maravilloso ¿verdad?, especialmente para ellos, que el gol de la victoria en la interminable final que disputados el pasado fin de semana, lo marcase, en la prórroga, un futbolista local”, termina comentando Valle.
“Ellos saben que, en Europa, el mundo del fútbol los considera un lugar para retirarse, de jubilación, pero no es menos cierto que ellos saben que, si de alguien pueden aprender, es de profesionales expertos, a todos los niveles, que les puedan aportar el conocimiento del fútbol, eso, de las cosas, de los trucos, del fútbol. Y, en ese sentido, también saben que, con el paso de los años, habrán creado, en todos los sectores del ‘deporte rey’, estructuras de altísimo nivel”.